domingo, 25 de enero de 2015

Casita invernal de galletas.

     Qué prácticas somos las mujeres. Aunque no nos lo hayan enseñado en ninguna parte, tenemos el gen del aprovechamiento grabado a fuego en nuestro adn.  Somos especialistas en encontrar soluciones geniales...que siempre quedan en nada. Siiii, sí,...o si no, que levante la mano la que nunca haya pensado..."con estas dos alitas que me han sobrado del cocido y con el medio huevo duro de ayer, voy a hacer unas croquetas divinas...!"...y tanto huevo como alitas, han desfilado a la basura....4 días después. Porque para qué vas a tirar algo hoy, si lo puedes tirar la semana que viene!
   

      Esta maravillosa cualidad la he aplicado mil veces a esta manía que tenemos algunas de intentar hacer dieta..."como para las vacaciones faltan dos meses, si desde mañana corro 20 kilómetros, hago 300 abdominales y media hora de bicicleta al día, llego a la playa sin un gramo de barriga...jejeje"..y mientras tanto te pones otro plato de paella, porque total, empiezas mañana con el deporte y está todo controlado....ains, que ilusas somos.  Pues bien, retomando el tema de la cocina, tengo que confesar que muchas veces me cuesta tirar las cosas..., esas sobras guarrindongas que sabes perfectamente que no se las va a comer ni el perro, pero que aún así, te empeñas en meter en un tapper y desterrarlas al fondo del frigorífico. Lo peor que me ha pasado en este aspecto ha sido dejar cosas en el frigo pensando que estarían aprovechables...a la vuelta de un puente. Y no cualquier puente, no,... un puente....largo. Aunque me da mucha vergüenza, tengo que confesar que una vez dejé unas fresas en el frigo y me fui al pueblo un par de días,...o 10, no me acuerdo. El caso es que cuando llegué y abrí el frigorífico no es que no hubiera fresas, es que tenía una mata de fresón, con sus hojitas y todo. Lo juro. Una, que es un poco desastre en la cocina. Pero me voy reformando.
     Pues bien, por querer aprovechar un huevo que se me había roto un poquito al sacarlo del envase de la docena, dije...no lo tiro, ahora mismo hago masa para galletas. Y así una cosa llevó a la otra y me vi, esa misma tarde, haciendo esta casita de galletas súperchula. Con lo fácil que hubiera sido hacer una tortilla francesa, verdad?




     La masa de las galletas no tiene ningún misterio, la que yo uso siempre es la de Julia, de Postreadicción, pero hay un montón de recetas de galletas de mantequilla para decorar por internet. Lo único que he modificado en este caso es que he añadido una cucharadita de café soluble y un poquito de jengibre en polvo, por aquello de que quería que las galletas no fueran muy claritas. Para hacer la casita me he inspirado en esta de BlauKitchen, aunque para cortar las piezas he tenido que hacerme una especie de plantilla en papel con las medidas que me ha parecido, porque no se pueden hacer las piezas de cualquier manera, al menos si queremos que nos casen...



     Si os decidís a hacer algo así, os recomiendo un par de cosas:   
-que tanto para imprimir la forma de las plantillas, como para cortar las piezas, la masa tiene que estar muy fría.
-que primero imprimáis la forma de las plantillas en la masa, y luego cortéis las piezas. Si lo hacéis al revés, al presionar la plantilla en la masa de una pieza ya cortada, ésta puede aumentar de tamaño por efecto del "aplastamiento", lógicamente.
-que la unión de las piezas la hagáis de una en una: primero la fachada con un lateral...y ponéis un brik de leche de apoyo, para que no se caigan las piezas mientras se seca el pegamento que hayáis utilizado. En mi caso, chocolate derretido y metido en una bolsita de congelar a la que le corté una puntita. Cuando esta unión esté súper sólida (si lo metéis en el frigo, mejor, el chocolate se quedará como una piedra), entonces ponéis el otro lateral, luego la parte trasera y finalmente las piezas del tejado y la puerta.
-antes de empezar a pegar piezas, poned la casita en un plato o una base de cartón, para poder moverla del frigo a la mesa sin tener que tocar la casita.
-si a la hora de enfrentar las piezas veis que alguna tiene una forma rara y no asienta bien, no pasa nada, podéis recortar alguna imperfección o curvita con un cuchillo de sierra y con mucho cuidado. Yo he tenido que hacerlo un par de veces en las piezas del tejado...
-os paso la plantilla que he usado, por si alguna se anima. La imprimís, recortáis las piezas y andando.
-...y poco más...la decoráis con fondant a vuestro gusto y punto. El fondant lo he pegado a la galleta con un poco de agua con cmc, aunque seguro que se puede pegar con chocolate derretido, o miel, o cosas pegajosas por el estilo.
     En fin, lo que ha dado de sí el aprovechamiento del huevo...y vosotras?? qué se os quedó algo en el fondo del frigo?? tirasteis esas 3 anillas de calamar que guardasteis  con la inocente intención de hacer una mini-fideuá al día siguiente??  


11 comentarios:

  1. Eres una máquina, no te da tiempo de terminar una cosa y ya estás pensando otra,¡ Que manos y que imaginación!

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  2. Muchas gracias guapa! Q ilusión los comentarios!!

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  3. Que razón tienes!!! Jaja, con las sobras y la dieta!!! ay! Esas dietas y esos grupos para hacer dieta! Ánimo q nos quedan 2 meses para Semana Santa! La próxima navidad caerá la casita. Muy bonita! Y esa forma de escribir....m.encanta!

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  4. Que razón tienes!!! Jaja, con las sobras y la dieta!!! ay! Esas dietas y esos grupos para hacer dieta! Ánimo q nos quedan 2 meses para Semana Santa! La próxima navidad caerá la casita. Muy bonita! Y esa forma de escribir....m.encanta!

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  5. Que maravilla de casita¡¡ las dietas y el golimbeo...jajja. Enhorabuena¡

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  6. Guuuaaaaauuuu, que hermosura, estoy maravillado con tanta belleza, como diría Don Serapio, Dios bendiga tus manos todos tus trabajos son realmente espectaculares.
    Un abrazo y saludos desde Casar de Caceres..

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  7. Participooo! ! Que sorteo tan xaxi. Gracias!!

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